Tratamiento para el hipertiroidismo

Hipertiroidismo

El hipertiroidismo es un trastorno más común de lo que muchos pudiesen pensar. Está provocado por el exceso de actividad de la glándula tiroides y la sobreproducción de hormona tiroidea.

Este padecimiento requiere de atención continua, ya que de él pueden derivarse otros trastornos o problemas de salud entre los que hallamos algunos que impactan al corazón, como taquicardia y fallo congestivo cardíaco, y otros que dañan incluso los huesos como la osteoporosis.

En ocasiones el hipertiroidismo puede ser asintomático en casos leves y en personas de edad avanzada, de ahí la importancia de conocer bien la enfermedad, sus características y tratamiento, objetivo al que dedicamos el presente artículo.

La tiroides

La tiroides es una glándula del sistema endocrino que está ubicada debajo de la laringe y cumple el rol de producir dos hormonas: la triiodotironina (T3) y la tiroxina (T4). Dichas hormonas circulan por el flujo sanguíneo a todo el organismo humano, y tienen la función de regular el metabolismo, determinando cómo el cuerpo emplea la energía.

Esta función tiroidea a su vez es controlada por la pituitaria, una pequeña glándula que todos tenemos en la base de nuestro cerebro y que es la encargada de producir la hormona que estimula el funcionamiento de la tiroides.

Causas del hipertiroidismo

El hipertiroidismo es causado comúnmente por la llamada enfermedad de Graves, que se produce cuando el sistema inmunológico se vuelve hostil con la glándula tiroides. Esto provoca el crecimiento de la misma y su consecuente sobreproducción de hormona.

La enfermedad de Graves es crónica y es muy típico que se presente en personas con antecedentes familiares de problemas de tiroides.

Sintomas del hipertiroidismo

Un síntoma de este padecimiento es la infamación en la parte posterior del globo ocular, lo que hace que los ojos se vean abultados. De ahí que quizás hayas visto que lo primero que hace el doctor para descartar o asegurar problemas de la glándula, sea inspeccionar los ojos del paciente.

Otras causas de la enfermedad que nos ocupan son los nódulos en la tiroides, unos bultos con tendencia a secretar exceso de hormona; la tiroiditis subaguda, que se traduce en una inflamación de la glándula producto muchas veces de una acción viral; la tiroiditis linfocítica, una inflamación en la glándula que no provoca dolor y es causada por linfocitos; y la tiroiditis posparto, que como su nombre indica aparece al poco tiempo del alumbramiento.

Aunque ya dijimos que puede darse el caso de una no presencia de síntomas e indicios, generalmente las personas que padecen hipertiroidismo pueden presentar una sensación continua de mucho calor, sudoraciones abundantes, temblor en las manos, debilidad y fatiga muscular, pérdida de peso, cansancio constante, taquicardia, diarreas frecuentes, ansiedad e irritabilidad, infertilidad y, en el caso de las mujeres, irregularidad menstrual.

Tratamiento

El tratamiento para el hipertiroidismo no es algo sencillo. Depende de la causa y gravedad de los síntomas que presente el paciente. La elección del método adecuado supone análisis reposado, basado en estudios serios de cada caso por individual, ya que todas las terapias o formas de tratar la enfermedad suponen riesgos. No obstante, los endocrinos tienen la preparación y conocimiento para decidir el mejor tratamiento para cada caso.

Por lo general, la enfermedad se trata con tres métodos fundamentales: medicamentos antitiroideos, yodo radiactivo y cirugía.

Para analizarlos por separado empecemos por el de mayor riesgo y carácter invasivo, la cirugía.

Tratamiento para el hipertiroidismo

La cirugía para el hipertiroidismo puede consistir en una extirpación total o parcial de la tiroides. El procedimiento se conoce como tiroidectomía y mediante él se retira la fuente de secreción de hormonas tiroideas, en busca de que los niveles de las mismas queden en el rango de lo que se considera como normal.

Por supuesto, la cirugía es la alternativa más radical. Puede derivar en complicaciones como el hipotiroidismo, lo que se traduce en una función demasiado baja de la glándula, la parálisis de cuerdas vocales, y la extirpación por accidente de las glándulas paratiroides, ubicadas justo detrás de la tiroides y encargadas de regular el calcio.

Algo importante a señalar con este método es que en caso de una extirpación total, ya sea por cirugía tradicional o por destrucción de la glándula con radiación, el paciente precisará de tomar durante el resto de la vida pastillas sustitutivas de la hormona tiroidea.

Otra forma de tratamiento para el hipertiroidismo es la ingesta de yodo radiactivoPor este método el paciente ingiere la sustancia, que radia el tejido de la glándula y lo destruye, en forma de cápsula. Si todo sale según lo previsto, entre ocho y 12 semanas después del tratamiento, la persona recupera una función tiroidea normal.

Del yodo radiactivo hay que agregar que está contraindicado para las embarazadas y madres en período de lactancia.

Por último, los fármacos antitiroideos cumplen la función de bloquear la producción de hormonas por la glándula tiroides. A día de hoy, los más recetados son el metimazol y el propiltiouracilo.

El tratamiento con fármacos para el hipertiroidismo, una enfermedad peligrosa que puede funcionar como un detonante a problemas más severos, que a su vez pueden provocar hasta la muerte, también complementa los dos métodos de tratamiento explicados anteriormente, ya sea de forma transitoria o permanente.

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