Tratamiento para el vitíligo

Vitíligo

El vitíligo es una de las afecciones de la piel más conocidas debido a su prevalencia en la población, además de por sus lesiones características que son fácilmente reconocibles. Si quieres aprender más sobre esta enfermedad degenerativa en este artículo encontrarás toda la información que andas buscando. Te comentamos sobre sus causas probables, cómo se manifiesta la enfermedad y las posibles vías de tratamientos que existen en la actualidad.

¿Qué es el vitíligo?

El vitíligo es considerado una enfermedad degenerativa de la piel, la cual se manifiesta como una pérdida de la pigmentación de la epidermis en zonas donde ha ocurrido una muerte celular (melanocitos) importante. Los melanocitos son las células encargadas de la producción de la melanina que pigmenta tanto el pelo como la piel, por lo que cuando ocurre una disminución considerable de su concentración la piel comienza a tomar un cromatismo más claro de lo usual.

La aparición del vitíligo es bastante frecuente (con una prevalencia aproximada del 3% de la población), y a pesar de que no discrimina entre edades, sexos o razas, su comportamiento sí muestra cierta preferencia por las mujeres y los grupos de edad comprendidos entre los 10 y los 30 años. No existen riesgos de contraer el vitíligo por el roce o por el contacto con otra persona, y esto se debe a que su aparición está asociada a un proceso celular que es inherente a cada individuo.

Las consecuencias del vitíligo son mayormente estéticas y psicosociales, ya que con la extensión de las manchas en las zonas visibles del cuerpo las personas comienzan a sufrir complejos, inseguridades e incluso en algunos casos cuadros depresivos.

Causas del vitíligo

Las causas que provocan la muerte celular en esta enfermedad no se conocen a ciencia cierta, aunque si existen algunas teorías que intentan explicarla a pesar de que no existen evidencias que las corroboren.

Una primera teoría intenta explicar el vitíligo coma una respuesta inmunitaria, en el que el sistema inmune reconoce a los melanocitos erróneamente como amenazas y en consecuencia estos son destruidos por los linfocitos. Esta hipótesis tiene a su favor que algunos pacientes han mostrado mejorías con el uso de fármacos inmunosupresores.

Síntomas del vitíligo

Como segunda causa se postula que puede tratarse de la acción de un neuroquímico tóxico liberado por las células nerviosas. Esta interacción a nivel celular sería la responsable de la destrucción de los melanocitos.

Y como tercera hipótesis se encuentra la de la autodestrucción de los melanocitos, en la que se propone que los melanocitos se destruyen por sustancias generadas de manera natural durante los procesos metabólicos en los que se sintetiza la melanina.

A pesar de que aún existe un debate en este tema se ha podido comprobar que el vitíligo tiene un componente hereditario importante, lo que evidencia el aumento de la aparición de esta enfermedad en algunas familias. Alrededor del 25% de los pacientes tratados refieren que tienen algún familiar cercano que padece la misma enfermedad.

También se ha encontrado en algunos casos relación entre el vitíligo y otras enfermedades como la diabetes, el asma, el hipotiroidismo, el hipertiroidismo y la enfermedad de Addison.

Síntomas del vitíligo

La sintomatología del vitíligo es mayormente cutánea. El vitíligo se manifiesta por la aparición progresiva de manchas blancas o zonas sin pigmentación en la piel, las cuales suelen tener bordes nítidos bien definidos. Al inicio estas lesiones pueden seguir un patrón circular, que luego puede adoptar otras formas. También se pueden presentar las lesiones un poco inflamadas, lo cual es visible porque generalmente el borde se encuentra más prominente y enrojecido.

La distribución de las zonas despigmentadas suele ser más frecuente en las extremidades (los dedos de las manos y los pies), la zona de la cara alrededor de la boca, los genitales, así como las regiones con huesos prominentes (rodillas y codos). En algunos casos el vitíligo es de tipo focal o localizado, lo que quiere decir que las manchas tienen una localización concreta en alguna región del cuerpo, pero cuando se encuentra generalizado se pueden encontrar distribuidas en prácticamente toda la superficie corporal.

Tratamiento del vitíligo

A partir del diagnóstico que generalmente solo requiere de un examen físico bajo una luz de Wood (lámpara de mercurio), se pueden orientar varios tratamientos para el control de esta enfermedad. Como todas las afecciones de la piel hay que decir que el vitíligo no es fácil de tratar, por lo que no existe un único tratamiento capaz de erradicar por completo la destrucción de los melanocitos que la provoca. Sin embargo si existen algunas alternativas que se pueden explorar y pueden aportar bastante mejoría en dependencia del paciente y la condición en que se encuentre.

Tratamiento para el vitíligo

La primera recomendación que hará cualquier dermatólogo será el uso sistemático de fotoprotectores para evitar las quemaduras solares en las zonas afectadas, lo mismo pueden ser cremas de protección solar (con un factor superior a 30) o prendas de ropa. Esto además de ser útil para proteger la piel puede ayudar a disimular un poco las manchas, ya que si se aplica de manera uniforme la crema de protección solar se puede lograr un tono más uniforme entre la piel sana y la enferma. Con este fin también se pueden usar productos cosméticos como maquillajes o bronceadores, siempre que no sean dañinos para una piel afectada con vitíligo.

Acompañado a cualquier tratamiento debe incluirse en la dieta diaria un porciento elevado de frutas y vegetales, ya que estos grupos de alimentos son ricos en vitaminas y antioxidantes por lo que funcionan también como fotoprotectores. De forma tópica se pueden aplicar sobre la piel algunas cremas corticoides, inmunodepresores u otros fármacos.

Uno de los tratamientos que ha demostrado más efectividad en las repigmentaciones es el que combina la ingesta de psoralenos y las exposiciones a rayos UVA. El PUVA oral es recomendado para pacientes mayores de 10 años, debido a que puede tener algunos efectos adversos como náuseas, problemas digestivos y deterioro de la piel. A pesar de los riesgos, este tratamiento que suele ser de duración prolongada (entre 6 y 18 meses con 3 sesiones semanales) ha mostrado muy buenos resultados en la estimulación de los melanocitos, sobre todo en las lesiones que no se encuentran localizadas en las extremidades o los genitales.

También se han explorado en el uso de técnicas quirúrgicas con el objetivo de trasplantar a las regiones afectadas los melanocitos de otras partes del cuerpo, en las que es visible que existe un buen funcionamiento.

Como último recurso cuando el paciente tiene un vitíligo muy generalizado y se han intentado varios tratamientos sin resultados favorables, se puede optar por una despigmentación total de la piel. Este tratamiento es irreversible y tiene como objetivo final que toda la piel se torne de un color uniforme (usualmente es un blanco tiza como el de las lesiones del vitíligo).

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