Tratamiento para la gastroenteritis

Gastroenteritis

¿Qué es la gastroenteritis? ¿Cómo se diagnóstica? ¿Existe algún tratamiento eficaz? ¿Qué remedios naturales puedo emplear? Aquí tienes todas las respuestas que necesitas para desterrar para siempre esta enfermedad.

¿Qué es la gastroenteritis?

Su etimología nos indica que se trata de una enfermedad capaz de afectar al estómago (“gastro”) y al intestino delgado y grueso (“entero”). Su origen toma lugar ante la presencia de ciertos microorganismos como virus, parásitos y bacterias.

A causa de esta infección, el estómago experimenta una inflamación anormal que puede provocar diarreas y vómitos, entre otros síntomas. En otras palabras, la membrana mucosa que rodea los órganos del sistema digestivo, y cuya función es la absorción de nutrientes presentes en los alimentos, se infecta e inflama, pudiendo causar severos casos de deshidratación.

Anualmente, la gastroenteritis afecta a miles de millones de personas alrededor del mundo, especialmente en países subdesarrollados y zonas de poca salubridad. El modo de contagio se produce a través de aguas contaminadas o alimentos mal elaborados.

Causas de la gastroenteritis

Si nos referimos a los virus causantes de la gastroenteritis, deberíamos mencionar el rotavirus (frecuente en niños y lactantes), norovirus o virus de Norwalk (afecta a los adultos en un 50% de los casos) y los adenovirus (responsables además de otras patologías como la conjuntivitis y la cistitis hemorrágica). Básicamente, este tipo de microorganismos penetrará en las paredes del estómago, interfiriendo en las funciones básicas de absorción y asimilación de los alimentos.

En el caso de la gastroenteritis viral, algunas bacterias como la Shigela, la Salmonella o el E. Coli, son los principales detonantes. En la mayoría de estos escenarios, la infección puede adquirirse de alimentos crudos, espacios acuáticos como piscinas y ríos, así como al entrar en contacto con heces fecales animales, manipular utensilios de comer, o beber agua insalubre.

Finalmente, el tercer grupo de microorganismos que pueden ocasionar gastroenteritis corresponde a los parásitos como los protozoarios, especialmente la Giardia lamblia. No obstante, existen otros factores de riesgo externos como el café, la edad o el gluten.

Síntomas de la gastroenteritis

Síntomas de la gastroenteritis

Generalmente, el cuadro clínico propio de una gastroenteritis se manifestará antes de las 48 horas posteriores al contagio con agentes causantes. Cualquier indicio de diarrea, dolor abdominal, vómitos o náuseas pueden alertarnos de una infección gastroentérica. Adicionalmente, podrán tomar lugar otros síntomas como la pérdida de peso, fiebre, escalofríos y rigidez muscular.

Si se trata de una infección viral, los síntomas dejarán de manifestarse al cabo de una semana, mientras que si presenciamos heces con sangre, se tratará de un caso de gastroenteritis bacteriana. Otro aspecto igual de preocupante resulta la deshidratación provocada por las diarreas, en cuyo caso podremos experimentar una sed excesiva, mareos y orina de color amarillo oscuro.

Tratamiento de la gastroenteritis

El médico podrá comenzar el diagnóstico realizando un análisis de los síntomas presentados, así como alimentos ingeridos o viajes realizados recientemente. En otro orden, también se podrá requerir un examen de heces fecales, a fin de determinar el tipo de virus que ha provocado la patología o un coprocultivo, en el caso de una infección bacteriana. En niños y lactantes, el diagnóstico también incluirá un examen de glucosa.

De manera general, el tratamiento para la gastroenteritis estará enfocado en la prevención de la deshidratación, a fin de proveer al organismo de los nutrientes y sales minerales que han dejado de ser asimiladas producto de la diarrea o los vómitos. En este sentido, el especialista podrá indicar la ingesta de sales de rehidratación oral en pequeñas porciones (cada media hora), así como caldos, consomés o infusiones reconstituyentes.

De igual manera deben evitarse los productos lácteos (yogurt, queso, etc.), e incorporar paulatinamente otros alimentos como arroz, cereales, pescado y verduras cocidas. Los jugos de composición ácida (naranja, limón) no son recomendables. En algunos casos especiales se requerirá de líquidos intravenosos, especialmente en los niños.

Con respecto a los medicamentos, los antibióticos no son efectivos, si bien lo más prudente antes de adquirir un producto de venta libre en las farmacias es consultar con el médico sobre sus beneficios y riesgos. Algunos antieméticos como el ondasetrón o la metroclopramida han probado ser de gran utilidad.

Tratamiento para la gastroenteritis

Cómo prevenir la gastroenteritis

Lo más importante para prevenir casos de gastroenteritis es llevar a cabo una higiene adecuada en la manipulación de los alimentos, así como lavarse las manos frecuentemente a fin de evitar la infección de bacterias y virus por medio del contacto con objetos y personas. Además, podremos hacer uso de geles antibacterianos, especialmente en niños pequeños.

Por otra parte, no es conveniente consumir alimentos en lugares de poca higiene o cuando no conocemos el modo de elaboración de los mismos. Los mariscos son particularmente importantes en este sentido, pues debemos asegurarnos que se trate de un producto fresco y bien cocinado.

El agua de beber debe ser hervida e ingerida en abundancia a diario. Las frutas y verduras deben lavarse con especial cuidado, así como la cáscara de los huevos hervidos. Algunos alimentos como las carnes y la leche necesitan refrigerarse debidamente.  También es conveniente comprobar la fecha de caducidad de los alimentos, mantener el área de la cocina libre de mascotas e insectos y moderar el consumo de productos cafeínicos.

Remedios caseros para combatir la gastroenteritis

Limón: Hierva un litro de agua con zumo de limón, añádale media cucharadita de bicarbonato de sodio, misma cantidad de sal y dos cucharadas de azúcar. Consumir en pequeñas porciones durante el día.

Sal: El Cloruro de sodio es un mineral esencial para combatir la deshidratación y regular el pH del organismo. Vierta una cucharada de sal y dos de azúcar en un litro de agua para beber a lo largo del día.

Jengibre: Esta planta posee propiedades antibacterianas y antivirales muy propicias para combatir la gastroenteritis. Una cucharadita de raíz de jengibre picado en agua hirviendo será suficiente para beber entre dos y tres veces al día. Los resultados no se harán esperar.

Vinagre de manzana: Para eliminar las toxinas de nuestro cuerpo y mantener regulado el pH, nada mejor que una cucharada de vinagre de manzana en un vaso con agua antes de cada comida.

Albahaca: Ideal para los espasmos gástricos, la albahaca puede ser combinada con el jengibre para potenciar los resultados.

Menta: Puede ser utilizada para eliminar los gases, las náuseas y el malestar estomacal. En una taza de agua, ponga a hervir una cucharada de hojas de menta seca. Si lo desea, puede añadir miel para beber tres veces al día.

Manzanilla: Con propiedades carminativas y antinflamatorias, la manzanilla es ideal si se combina con agua hirviendo y se toma como infusión tres veces al día.

Compártelo en tu red social: