Tratamiento para la psoriasis

Psoriasis

¿Has oído hablar de la psoriasis? Se trata de manchas rojas en la piel que pueden aparecer de repente causando un intenso dolor. Te invitamos a conocer un poco más sobre sus síntomas y factores de riesgo. Por supuesto, también incluimos cómo evitarlas.

¿Qué es la psoriasis?

Denominamos psoriasis a una enfermedad de la piel de tipo autoinmune (el sistema inmunitario del organismo se ataca a sí mismo), en la que los queratinocitos, células epidérmicas encargadas de la regeneración de la piel, experimentan una superproducción de tejido cutáneo (siete veces superior a lo habitual), dando lugar a una acumulación de células en determinadas zonas como el rostro, las manos, la espalda, las rodillas, codos y plantas de los pies.

Estas acumulaciones toman por nombre “placas”, y se caracterizan además por una coloración gris o rosa (en ocasiones causa hiperpigmentación), además de una piel escamosa que puede ocasionar prurito y ardor, además de una baja autoestima en el individuo. Generalmente, la psoriasis se da en personas de edad avanzada, aunque puede ocurrir en cualquier período de la edad adulta, incluso a niños. Se considera una enfermedad crónica, no alérgica ni contagiosa, y que puede afectar más a personas del sexo masculino.

Causas de la psoriasis

Se ha llegado a comprobar que la psoriasis posee un fuerte componente hereditario, aunque otros factores externos pueden contribuir además a la formación de la enfermedad. Por ejemplo, tras una infección bacteriana, especialmente los estreptococos, las personas pueden tener más probabilidades de padecer de psoriasis. El estrés psicológico, también puede influir en la aparición de los síntomas psoriásicos, al igual que ciertos tipos de medicaciones, como los beta-bloqueadores o antipalúdicos.

Adicionalmente podemos encontrar otros factores de riesgo menos incidentes en la formación de la psoriasis, como por ejemplo la obesidad, el alcoholismo, los trastornos hormonales, las quemaduras de sol o una poca exposición al sol, los tratamientos de quimioterapia, y algunas enfermedades como la artritis reumatoide.

Síntomas de la psoriasis

Síntomas de la psoriasis

Los síntomas de la psoriasis pueden identificarse atendiendo al patrón que explican sus escamas.

Psoriasis en placas: Se denomina psoriasis vulgaris, y evidentemente, se trata de la forma más habitual de esta patología, pues afecta a ocho de cada diez pacientes. El cuadro clínico se caracteriza por una formación escamosa de la piel en algunas zonas como los codos, las rodillas y la región lumbar. Las escamas, formadas por células muertas, pueden adoptar una coloración entre rojiza y plateada, ocasionando prurito, dolor y sangramiento, producto de las grietas que se forman.

Psoriasis gotular: Conocida también como psoriasis guttata, se manifiesta mayormente durante la infancia y en individuos menores de 30 años de edad. Es un tipo de psoriasis que puede aparecer repentinamente, habitualmente tras haber padecido una enfermedad infecciosa como la faringitis estreptocócica. El aspecto físico se distingue por pequeñas manchas rojas en las orejas, el rostro y las extremidades.

Psoriasis inversa: Su rasgo principal es la formación de manchas lisas y rojas en zonas delicadas de la piel como las axilas, debajo de las mamas y las nalgas, los párpados superiores y los genitales. Así mismo, la fricción o el sudor propios de estas zonas conducen a una irritación de la enfermedad, sobre todo en personas obesas.

Psoriasis pustular: Se manifiesta con pústulas de pus, que aunque no son infecciosas dado que se encuentran compuestas de leucocitos, si pueden provocar fiebre, comezón y cansancio generalizado. Cuando la psoriasis ocurre en áreas extensas del cuerpo, se llama psoriasis pustular generalizada, y se caracteriza por zonas enrojecidas de dolor intenso. En cambio, si las protuberancias se producen solo en manos y pies, se considera psoriasis pustular localizada.

Psoriasis eritrodérmica: Se trata de la psoriasis menos habitual. Suele afectar grandes zonas de la piel con erupciones de color rojo, dando de la impresión de que la persona ha sufrido una quemadura. Además, el individuo puede experimentar dolor intenso y ritmo cardíaco elevado.

Tratamiento de la psoriasis

Generalmente, el doctor podrá realizar un seguimiento de los síntomas, a fin de descartar otras enfermedades con cuadros clínicos similares. Sin embargo, una vez confirmado el patrón de descamación propio de la psoriasis, podrá iniciar el tratamiento adecuado atendiendo a la gravedad y tipo de escamas psoriásicas. En ocasiones, también podrá realizar una biopsia de piel para reafirmar el diagnóstico.

Los tratamientos para la psoriasis se componen principalmente de agentes queratolíticos, corticoides, hidratantes y emolientes. Estos dos últimos serán de gran ayuda en las etapas finales de remisión, mientras que los queratolíticos pueden emplearse en las fases iniciales. Adicionalmente, cualquier producto derivado de la vitamina D puede contribuir al tratamiento de la enfermedad.

Por otra parte, la fototerapia suele resultar un tratamiento muy efectivo para combatir los síntomas psoriásicos. En algunos casos suele emplearse luz ultravioleta artificial combinada con medicamentos psoralenos. Si el paciente presenta una infección, podrán recetarse antibióticos.

Tratamiento para la psoriasis

¿Cómo prevenir la psoriasis?

Si se posee una predisposición genética a padecer de psoriasis será necesario adoptar un estilo de vida saludable, evitar el sobrepeso, el cigarrillo y el consumo desmedido de bebidas alcohólicas. No obstante, este padecimiento también puede afectar a personas delgadas, que practiquen deporte y posean una dieta balanceada, de ahí la importancia de adoptar las siguientes precauciones:

- Bañarse diariamente y secarse adecuadamente al finalizar

- No abusar del lavado de las manos y emplear crema hidratante

- Utilizar guantes cuando se manipulen sustancias de limpieza para el hogar

- Usar zapatos abiertos siempre que le sea posible.

- Mantener recortadas las uñas de los pies y las manos.

- Al lavarse la cabeza no utilizar las uñas para limpiar el cuero cabelludo

- No abusar de los cosméticos

Remedios Caseros para combatir la psoriasis

Desde su propio hogar, usted también puede llevar a cabo estos simples tratamientos para evitar la psoriasis:

- Realice baños de harina de avena para aliviar las escamas. Mezcle este ingrediente en agua caliente, y a la hora de lavarse no frote su cuerpo con presión para evitar irritaciones.

- Planifique baños de luz solar. Consulte el horario más conveniente y evite las exposiciones prolongadas.

- Utilice técnicas de relajación, clases de yoga o técnicas antiestrés para eliminar todo tipo de ansiedades y angustias de su vida.

- Modere el consumo de alcohol.

- Emplee una dieta sana, rica en verduras y frutas.

- Controle su peso. Practicar ejercicios es además un buen modo de eliminar el estrés.

- Humecte su piel con cremas hidratantes después del baño.

- Busque la ayuda de un terapeuta o grupos de apoyo para complementar experiencias y superar los problemas emocionales que puede ocasionarle la enfermedad.

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