Tratamientos para el acné

Remedios contra el acné

El acné es uno de los dolores de cabeza de millones de personas en el mundo, no solo por su apariencia antiestética sino también por sus implicaciones para la salud de la piel y la autoestima de las personas que lo padecen. Sin embargo, es un fenómeno que puede tratarse y obtener buenísimos resultados. ¿Quieres conocer más sobre el tema? Pues el siguiente artículo aclarará tus dudas sobre el acné y sus particularidades.

Eva tiene solo 14 años y no está contenta con su rostro. Mirarse al espejo cada mañana supone una tortura para sus sentidos, sobre todo en esos días en los que hay que ir a clase. Hay unos punticos enrojecidos en su cara que no la tienen para nada contenta, y aunque ha buscado disímiles remedios para hacerlos desaparecer, aún no ha tenido éxito.

La historia de Eva puede ser similar a la de millones de muchachos en el mundo, incluso, comparten el mismo coprotagonista: el acné. Sin embargo, este fenómeno tan temido no solo ataca a los adolescentes, pues incluso en la juventud o los primeros momentos de la adultez puede aparecer.

Pero, ¿de qué se trata en realidad el acné? ¿Cómo podemos combatirlo? ¿Cuánto tiempo estará en nuestros cuerpos y rostros? A estas y otras preguntas podremos responder en el artículo que hoy ha preparado nuestro portal. Así que… ¡comencemos!

Qué es el acné

El acné es una afección de la piel en la que parecen lesiones cutáneas producto de una inflamación de los poros foliculares y las glándulas sebáceas. Por lo general, se caracteriza por la aparición de espinillas, puntos negros, comedones y granos inflamados que pueden resultar en quistes cutáneos.

Aunque no es realmente perjudicial para la salud humana, puede llegar a ser muy antiestético y desencadenar traumas y problemas de autoestima en quienes lo padecen. Puede aparecer en brazos, espalda, pecho y rostro.

Causas del acné  

La causa fundamental de su aparición es la obstrucción de los poros. Estos no son más que pequeñas aberturas a un folículo compuesto por un cabello y una glándula sebácea. Esta última secreta un aceite que contribuye a eliminar las células muertas de la piel y suavizarla.

Pero, en ocasiones, estas glándulas secretan demasiado aceite y pueden obstruirse. Asimismo, también puede acumularse en ellos células muertas, bacterias y suciedad. Cuando esto ocurre, se forma lo que se conoce como comedón o tapón.

Causas del acné

Por lo general, el acné tiene carácter hereditario, y no solo ataca a los adolescentes, pues hasta los bebés pueden tenerlo. Sin embargo, existen otros factores que pueden incidir en su aparición.

Por ejemplo, los cambios en la dinámica hormonal pueden hacer que la piel se vuelva más grasosa, y esto último, está estrechamente relacionado con la aparición del acné. Estos cambios hormonales pueden observarse durante el embarazo, la menstruación y la pubertad; o pueden ser producto del consumo de píldoras anticonceptivas  y el estrés.

Por otro lado, los fármacos como la testosterona, los estrógenos o los esteroides; los productos para el rostro o el cabello ricos en grasas u óleos; la sudoración y los altos niveles de humedad pueden provocar la aparición del acné.

Con respecto a la alimentación, se dice que el consumo desmedido de alimentos ricos en azúcares refinados y de productos lácteos puede desencadenar el acné en algunas personas.

Síntomas del acné

Por lo general, el acné aparece especialmente en el rostro y los hombros, pero también puede atacar los brazos, el tronco, las piernas y los glúteos. La manera principal en la que se expresa es mediante las lesiones y cambios que produce en la piel de quienes lo padecen.

Estas transformaciones cutáneas pueden ser: quistes, pústulas, espinillas negras, pápulas, erupciones, lesiones enrojecidas, etc. Además de las evidencias visibles de su paso por la piel de las personas, el acné puede provocar, ocasional y excepcionalmente, fiebres y malestar en el cuerpo, sobre todo en los casos más severos de acné.

Tratamiento para el acné

El acné tiende a ser un padecimiento de la adolescencia, debido a su estrecha relación con la actividad hormonal. No obstante, puede apreciarse en la adultez. Para tratarlo, lo primero que hay que hacer es visitar a un especialista que nos indique la manera más adecuada de enfrentar la situación.

En estos casos, la medicación suele estar basada en antibióticos tanto tópicos como orales, geles y cremas con ácido retinoico, y algunas píldoras, como las anticonceptivas, que en algunos casos ayuda a controlar el acné. Asimismo, existen personas que son sometidas a procedimientos menores como la terapia fotodinámica, la dermoabrasión y la inyección de cortisona en los quistes.

Tratamientos para el acné

Sin embargo, existen algunas medidas que pueden ser tomadas por uno mismo con el fin de contrarrestar la incidencia del acné. Se trata de algunas medidas higiénicas que ayudarán a mejorar el aspecto de las zonas afectadas.

Por ejemplo, puedes intentar que todos tus productos y cremas cosméticas sean no comedogénicas; limpiar la zona afectada con un jabón que no reseque la piel; lavar el cabello diariamente, sobre todo si es muy graso; lavar el rostro par de veces al día y retirar todo los restos de suciedad o maquillaje.

Lo que sí debes evitar a toda costa es manipular los granitos y lesiones del acné, sobre todo si tienes las manos sucias. Apretarlos, exprimirlos o frotarlos puede empeorar su aspecto e, incluso, dejar cicatrices antiestéticas en la piel.

Prevención del acné

El acné suele estar asociado a la actividad hormonal de los individuos, por lo que los momentos de mayores transformaciones hormonales son los propicios para su aparición. Esto significa, que no hay mucho que hacer para evitar su aparición. No obstante, siempre pueden adoptarse algunas medidas para prevenirlo.

Resulta útil que conozcas que el acné suele empeorar en la etapa invernal, siendo el verano la época en la que mejoran las lesiones. Muchos le atribuyen este fenómeno al efecto del sol, cuya influencia puede ser beneficiosa para tu piel. Siempre recuerda que la exposición al sol debe ser moderada, pues sus rayos ultravioletas pueden provocar cáncer en la piel.

Aunque se niega que la alimentación tenga alguna influencia en la aparición del acné, existen algunas personas que presentan mayor sensibilidad a algunos alimentos y esto puede incidir en la aparición del acné. Intenta averiguar cuáles son los que favorecen la aparición de los granitos y disminúyelos en tu dieta.

También evita los cosméticos comedogénicos que pueden incidir en el acné, y retira el maquillaje de cada día para evitar que los restos obstruyan los poros de tu piel.

Lo más importante de todo esto, es que el acné nos ha afectado a todos alguna vez. La opción no es sentirse mal por tenerlo ni rechazar nuestra imagen. Lo ideal es aceptarnos y desde la aceptación, combatirlo hasta que disminuya o desaparezca.

Es cierto que en algunos casos, los resultados tardan en ser visibles, pero con constancia y ayuda médica, lograremos nuestros objetivos. Además, no podemos permitir que situaciones como esta afecten nuestra autoestima, pues ni tú, ni yo, ni Eva, nos definimos por los granitos de nuestro rostro.

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