Tratamientos para la alopecia

Alopecia

El cabello es un elemento importantísimo para las personas en todo el mundo, porque no solo es vital para las mujeres, sino que los hombres también consideran su relevancia estética. Dentro de los trastornos que pueden perjudicar a nuestro cabello, se encuentra la alopecia, fenómeno que muchos asocian a la calvicie. Si desea conocer en qué se diferencian y algunos otros aspectos sobre la alopecia en los seres humanos, le recomendamos el siguiente artículo.

Es de sobra conocida la obsesión de muchas mujeres por tener un cabello saludable y hermoso, pero lo que no saben tantos es que también es una preocupación de muchos hombres. Por esto, la afección de la que hablaremos hoy es un dolor de cabeza para varias personas en el mundo.

Se trata de la alopecia y hoy en nuestro portal, abordaremos sus principales características y consecuencias.

¿Qué es la alopecia?

La alopecia es una pérdida inusual del cabello, razón por la que a menudo es asociada a la calvicie. Puede observarse tanto en el cuero cabelludo como en cualquier otra zona donde haya vello o pelo, como, por ejemplo, las axilas o la barba.

La alopecia se divide en dos grupos clasificatorios, las alopecias cicatriciales y las no cicatriciales. Dentro de las primeras se encuentran los 5 grupos siguientes, establecidos según su origen: enfermedades hereditarias, de causa infecciosa, tumorales, dermatosis y síndromes clínicos decalvantes.

Tipos de alopecia

Se dice que el tipo de alopecia más frecuente es la androgénica, también conocida como calvicie común, que ataca mayormente a los hombres. Por esta razón recibe su nombre, ya que es resultado del accionar de las hormonas masculinas o andrógenos en el folículo piloso.

Existen otras formas de alopecia que también resultan comunes. Por ejemplo, tenemos la alopecia areata, que se caracteriza por una pérdida parcial del cabello, circunscrita a un área determinada. Cuando esta alopecia se hace más extensiva, se le llama alopecia universal.

Síntomas de la alopecia

La expresión más grave de este padecimiento es la alopecia cicatricial, que es producto de una destrucción del folículo piloso. En este caso, se trata de una condición irreversible, por lo que no existe un tratamiento que la elimine.  

Asimismo, podemos encontrar otros tipos de alopecias que resulten más raros y cuyo origen sea de naturaleza menos frecuente como carencias de nutrientes, enfermedades cutáneas, factores genéticos, etc.

Causas de la alopecia

Como se dijo anteriormente, la clasificación de la alopecia resulta de la causa que la origina, por lo que varias de estas causas ya se han deslizado en el momento anterior del artículo.

No obstante, existen diversas causas que condicionan la aparición de la alopecia como el envejecimiento, algún traumatismo en la cabeza, carencias de vitaminas u otros nutrientes, afecciones del cuero cabelludo como la caspa u hongos, exposición a un constante estrés, transformaciones hormonales o quemaduras severas del cuero cabelludo.

Síntomas de la alopecia

La alopecia se caracteriza principalmente por la pérdida progresiva del cabello. Vale destacar que, el ser humano tiende a normalmente, perder cerca de 100 cabellos al día, por lo que conviene estar alertas si la pérdida es mucho mayor. Los especialistas decretan la alopecia cuando se evidencia un debilitamiento severo del cuero cabelludo o cuando ya se observan signos de calvicie.

Los casos más severos de la alopecia pueden estar precedidos por periodos de fiebre intensa, y en ocasiones, suelen estar relacionadas con enfermedades graves como el cáncer o a procedimientos médicos como sesiones de quimioterapia o altas dosificaciones de determinados medicamentos.

Tratamiento de la alopecia

Los tratamientos para la alopecia deben adecuarse a la variante de este padecimiento que enfrente el paciente. Existen en el mercado una gran variedad de productos que aseguran darle solución a este problema, pero son muy pocos los que realmente pueden garantizar resultados efectivos.

Tratamientos para la alopecia

Algunos medicamentos que han demostrado su efectividad en el tratamiento de la alopecia son el minoxidil y finasterida, sobre todo en el tratamiento de la alopecia androgénica en los hombres. Para las mujeres el minoxidil también es recomendado, al igual que aquellos antígenos de las hormonas masculinas (antiandrógenos).

Hay variantes de alopecia más difíciles de tratar que otras, por ejemplo, la alopecia areata es más complicada a la hora de contrarrestarla. De todas formas, con cualquiera de estos tratamientos debes ser perseverante y muy paciente, pues los resultados tardan un poco en hacerse visible. No obstante, lo más seguro es visitar a un especialista para que te oriente y aconseje aquellos medicamentos y/o remedios que resulten mejor para ti.

Remedios para la alopecia

Existen algunos remedios que pueden ayudar a tratar e, incluso, a prevenir la aparición de la alopecia. Para comenzar, hay que tener presente que un aspecto medular para prevenir y contrarrestar la alopecia y cualquier padecimiento, es mantener una buena dieta, potenciando el consumo de frutas y verduras.

Por otro lado, una buena dieta también implica disminuir o eliminar el consumo de comida chatarra y de azúcares refinados, pues estos últimos tienden a provocar alteraciones del sistema nervioso y hormonal y la pérdida de minerales y su fuerza vital.

Asimismo, existen algunos alimentos con marcada acción antibiótica que contribuyen a al mantenimiento de un organismo saludable. Dentro de estos encontramos el ajo, la cebolla y el limón, alimentos que ayudan a evitar las infecciones.

Otro buen remedio, es la aplicación de lociones capilares que contribuyan a reforzar y nutrir al cuero cabelludo. En este sentido se recomiendan aquellas lociones de aloe vera, romero, albahaca, miel, ortiga salvia, laurel, entre otros. Esto te ayudará a mantener un cabello saludable y fuerte.

También es muy importante velar por nuestro estado emocional, pues en muchos casos, el estrés es un desencadenante de la caída del cabello y de la alopecia, pues la tensión acumulada tiende a reflejarse en todas las zonas de nuestro cuerpo. Intenta relajarte con cualquier actividad que prefieras y verás que tu cuerpo te lo agradecerá con creces. 

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