Tratamientos para la apnea del sueño

Apnea del sueño

Dentro de los trastornos que pueden aquejar a los seres humanos, se encuentra una afección que ataca silenciosamente a muchas personas en el mundo. Se trata de la apnea del sueño, padecida por miles de personas que, en algunos casos, ni siquiera conocen de su existencia. Su signo más común es el ronquido, razón por la cual quienes padecen de apnea del sueño casi nunca lo saben. Pero hay otras maneras de detectarla. Si quieres conocerlas y, de paso, acercarte más a algunos aspectos de este trastorno, te recomendamos este artículo que aclarará muchas de tus dudas.

El sueño es uno de los momentos más importantes del día de una persona, pues es durante este tiempo en que nuestro organismo se regenera y recarga las energías necesarias para seguir funcionando óptimamente. Sin embargo, existen algunos padecimientos que esperan hasta este momento para aflorar en nuestros cuerpos.

Dentro de estos “invasores nocturnos”, se encuentra una afección que muy pocas personas conocen con exactitud: la apnea del sueño. Incluso, se han reportado casos en que aquellos que la padecen, en ocasiones no conocen de su existencia, y mucho menos que padecen esta enfermedad.

Qué es la apnea del sueño

La apnea del sueño es una afección común del sueño, en la que las personas que la padecen tienen una o varias interrupciones de la respiración durante el sueño o respiran superficialmente.  

Estas pausas respiratorias pueden tener una duración de entre unos segundos hasta varios minutos y su frecuencia es de alrededor de 30 veces en una sola hora. La respiración vuelve a normalizarse lo mismo con un ronquido bien fuerte que con un sonido sordo, parecido al que emite una persona cuando se atraganta.

Por lo general, la apnea del sueño es un trastorno del sueño de carácter crónico y, se distingue por el salto repentino de las personas de un sueño profundo a uno liviano mediado por la pausa de la respiración o por una respiración superficial. Esto hace que la etapa del sueño no sea satisfactoria y se aprecien síntomas de cansancio durante el día.

Existen tres tipos de apnea del sueño: apnea del sueño central, apnea del sueño mixta ya apnea obstructiva del sueño, siendo esta última la variante más común. 

Síntomas de la apnea del sueño

Causas de la apnea del sueño

Cuando dormimos, todos nuestros músculos se relajan, incluso aquellos que contribuyen a que nuestra garganta permanezca abierta para hacer que el aire fluya hacia los pulmones.

Lo normal es que la garganta tenga una apertura suficiente para que circule el aire mientras dormimos, aunque hay personas con una garganta más estrecha. Si los músculos superiores de la garganta se relajan durante el sueño, se cierran los tejidos y a su vez, bloquean la vía de respiración. Este fenómeno es lo que se denomina apnea.

Asimismo, este trastorno puede ser influenciado por los siguientes factores: particularidades del paladar y las vías respiratorias de algunas personas; disparidad entre los maxilares inferior y superior; grandes dimensiones del cuello o collarín; gran tamaño de la lengua, las amígdalas y vegetaciones adenoideas en los niños; dormir boca arriba y la obesidad.

Síntomas de la apnea del sueño

El síntoma por excelencia de la apnea del sueño es el ronquido, sin embargo, no todas las personas que roncan padecen de esta afección. Generalmente, las personas aquejadas con este trastorno comienzan a roncar muy fuerte casi al momento en que se quedan dormidas.

Con el tiempo el ronquido se vuelve más intenso y se ve interrumpido por largos períodos de silencio cuando se detiene la respiración. Luego se sienten jadeos y resoplidos fuertes que indican que las personas tratan de respirar. Todo esto se repite varias veces durante toda la noche.

Por supuesto, muchas de las personas afectadas no pueden darse cuenta de esta rutina que desarrollan durante la noche. Generalmente son las parejas o familiares quienes se percatan de los fuertes ronquidos, los jadeos y resoplidos.

Asimismo, pueden observarse en las personas que padecen esta afección algunos comportamientos durante el día causados por la apnea del sueño. Por ejemplo, se observan cansadas, soñolientas, malhumoradas, distraídas, olvidadizas, y a menudo presentarán fuertes dolores de cabeza.

Además, en los casos más extremos, puede observarse cuadros depresivos, hiperactividad, hipertensión arterial e hinchazón de las extremidades posteriores.

Tratamientos para la apnea del sueño

Tratamiento de la apnea del sueño

El tratamiento de la apnea del sueño contribuye a que las vías respiratorias permanezcan abiertas durante el sueño y así evitar que se detenga la respiración de las personas que la padecen.

Esta afección no desaparece por sí sola, pero sí puede tratarse y mejorar su condición. Las distintas opciones médicas que existen deben ser orientadas por un especialista, porque cada una responde a un caso específico de apnea del sueño y puede no ser la indicada para tu situación.

Es por esto que los tratamientos pueden ser tan simples como la pérdida de peso o el evitar determinadas posturas a la hora de dormir hasta técnicas más complejas como el empleo de mascarillas nasales o intervenciones quirúrgicas.

Prevención de la apnea del sueño

Existen algunas medidas que se pueden tomar con el fin de prevenir y/o contrarrestar los efectos de la apnea del sueño. Lo primero a tener en cuenta es evitar la obesidad. Reducir los kilitos que tengamos de más, harán que se optimicen nuestras vías respiratorias.

Asimismo, debemos cuidar nuestra postura a la hora de dormir, pues esta es determinante en la aparición de la apnea del sueño. Debemos evitar dormir boca arriba, pues esto hace que la lengua y el paladar blando descansen encima de la faringe obstruyendo las vías respiratorias. 

El consumo de algunos fármacos, sedantes y alcohol también puede incidir en la aparición y agravamiento de la apnea del sueño. Esto se debe a que estas sustancias pueden provocar que los músculos de la faringe se relajen y, por consiguiente, se obstruyan las vías de respiración.

Siempre recuerda que ante cualquier señal de alerta, debes consultar a un especialista. Solo él podrá diagnosticar si, en efecto, se está ante un caso de apnea del sueño y de qué variante se trata.

Por su parte solo queda seguir al pie de la letra las orientaciones médicas, y verá como poco a poco mejora su calidad de vida.

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