Tratamientos para la celiaquía

Tratamientos para la celiaquía

La celiaquía es una enfermedad que la sufren actualmente millones de personas en el mundo y que, debido a sus características y sus síntomas, cambia ciertos aspectos de la vida de dicha persona, debiendo modificar su alimentación para poder controlar sus efectos. Si quieres conocer toda la información necesaria, desde qué es exactamente, sus síntomas, o el tratamiento para la celiaquía, te aconsejamos que sigas leyendo.

Qué es la celiaquía

Cuando hablamos de los celiacos, nos estamos refiriendo a esas personas que sufren una enfermedad que es provocada principalmente por el gluten, pero que también se debe incluir ciertas prolaminas que están íntegramente relacionadas. Se trata de una enfermedad por lo tanto sistémica inmunomediada, en la que el afectado crea anticuerpos y otros compuestos para luchar contra el gluten como si de una sustancia toxica se tratase.

Por norma general, son las mujeres las que más tienen posibilidades de enfermar de celiaquía, siendo un 1% la herencia genética el factor determinante para que esto ocurra. De entre el gran número de personas que sufren esta enfermedad, llega a ser el 75% los que no se han ni diagnosticado ni tratado, ya que no se ha encontrado grandes afecciones que se encuentran relacionadas con ella, sin embargo, una vez que se han realizado una serie de pruebas e investigaciones en dichos pacientes, se ha constatado que eran celiacos pero en una medida muy distinta, por lo que se ha podido clasificar dichos tipos de celiaquía para que el paciente pueda tener un tratamiento acorde a sus síntomas.

Síntomas de la celiaquía

Los síntomas que acarrea esta enfermedad son muy variados, pero suelen ser algunos más que otros los que predominan en todos los tipos. Entre ellos se encuentran la pérdida de peso, vómitos o diarrea constante, retraso en el crecimiento, e incluso cambios en el carácter de la persona, ya que pueden hacer que de buenas a primeras esté triste o irritable. Sin embargo, a pesar de estos síntomas comunes, existen otros más específicos según la edad de la persona, y por lo tanto, pensamos que es importante que los conozcas, sobre todo si tienes a tu cargo a un niño y estás comprobando una alteración en su manera de alimentarse.

Causas de la celiaquía

A pesar de que se han hecho innumerables estudios al respecto, buscando una causa que pueda llegar a provocar originalmente esta enfermedad, no se conoce de manera exacta por qué ocurre. Lo que si se conoce es uno de los factores que hace que ocurra esta irritación del tracto intestinal y es el que te vamos a contar a continuación.

Los intestinos tienen un pequeño revestimiento interior con unas vellosidades que tienen la función principal de ayudar a que la absorción de los nutrientes sea más efectiva. En el caso de las personas celiacas, cuando ingieren un alimento con gluten, al pasar de su estómago a los intestinos, el sistema inmunológico lo detecta como un riesgo, atacando directamente a las vellosidades que están absorbiendo dicho nutriente, causando, por lo tanto, inflamación y mucho dolor. Al quedar dañadas, imposibilita que puedan seguir cumpliendo su función, por lo que otros nutrientes no pueden ser absorbidos, al igual que las vitaminas y sales minerales que el cuerpo necesita para funcionar correctamente.

Al haber dicho déficit en la alimentación, puede provocará problemas en el organismo, además de que el cuerpo hará todo lo posible para expulsar aquello que no le hace bien.

Una persona se puede decir que nace celiaca o no, pero la enfermedad se va a presentar en según qué momento de su vida, pudiendo aparecer en la etapa de lactancia, como poder sentirse los síntomas en la vejez, incluso hay personas que pueden llegar a no presentar ningún síntoma durante toda su vida. Existen algunos factores por los que una persona puede ser más propensa o no a ser celiaco, como por ejemplo el ser mujer o ser de raza blanca, originario de Europa.

Aunque no hay estudios concluyentes, se tiene constancia de que, algunas enfermedades se encuentran relacionadas con la celiaquía y que pueden ir de la mano en algunos casos. Entre estos casos se encuentra el síndrome de Down, ciertos trastornos autoinmunitarios como es el caso de la artritis reumatoidea o del lupus. Los celiacos deben cuidar muy bien su aparato digestivo, ya que, de no tratarse correctamente podrían sufrir cáncer intestinal, al igual de ser diabéticos o intolerantes a la lactosa, complicando de esta manera mucho más su alimentación.

Celiaquía en el embarazo

Ser celiaco no va a afectar en ningún momento ni en la concepción ni tampoco debería de causar problemas durante el embarazo. Lo que si va a ser importante es que la madre conozca y esté tratada de celiaquía, puesto que, si no lo hace y tiene algún tipo de déficit nutricional, puede ocasionar grandes riesgos no solo para la salud de la madre, sino también para la vida del bebé, ya que si este tiene ciertas carencias, podría causarle malformaciones, déficit u otras enfermedades que se presentarán una vez nacido o tiempo más adelante y que se podrían solucionar con una buena alimentación y un tratamiento efectivo. Según diferentes estudios internacionales, se ha comprobado que aquellas mujeres que son celiacas y que se quedan embarazadas, si no siguen una dieta estricta evitando por completo las comidas con gluten, tienen una probabilidad mucho mayor de abortar que otras que siguen las indicaciones de los especialistas.

Se aconseja por lo tanto, que antes de concebir, se tenga una dieta sin nada de gluten al menos medio año, ya que de esta manera aseguramos que no van a quedar restos de este nutriente en el organismo y que no va a ser transmitido al feto. Todo esto va a ser importante, pero para cualquier duda que pudiera surgir, uno de los consejos más recomendados será el hablar con el especialista o con su médico, ya que él le indicará todo lo que necesitas saber, incluyendo la toma de diferentes suplementos y tratamientos que reducirán cualquier riesgo.

Tan solo existe un 10% de posibilidades de que el hijo de una madre celiaca lo sea, pudiendo, como ya hemos dicho anteriormente, no aparecer nunca, o aparecer en una temprana edad. Si estás interesada en ampliar esta información aquí puedes leer más sobre la celiaquía en el embarazo.

Celiaquía en niños

Los síntomas en la infancia suelen ser mucho más complicados que cuando se dan en la edad adulta, sobre todo porque es en las edades tempranas cuando el niño necesita más nutrientes para desarrollarse tanto cognitivamente como físicamente, debiendo ser detectado a tiempo para ayudarle por medio de suplementos y con una dieta rica en hierro, otros minerales, al igual que vitaminas y nutrientes.

Si compruebas que el pequeño vomita constantemente sin razón alguna, o siempre tiene diarrea con un olor muy fuerte, deberás de tomar nota de los alimentos que ha comido días atrás, para ver si en alguno de ellos contenía gluten.

También se comprueba si el pequeño cada vez se encuentra más delgado, o suele estar irritado, se enfada o entristece con facilidad. De la misma manera suelen ser más bajos que de costumbre, teniendo poca fuerza sobre todo en los brazos o en las piernas. Estos son algunos de los más habituales, pero puede desencadenar a carencias en el esmalte de los dientes, entre otros problemas mayores, por lo que siempre es aconsejable dirigirse al médico para que le realice las pruebas convenientes.

Celiaquía en adultos

En adultos se suelen encontrar los mismos síntomas, aunque obviando aquellos que están relacionados con el crecimiento. Estas personas deben de cuidar muy bien su alimentación y sobre todo evitar el consumo de este tipo de alimentos que tiene gluten, ya que esta enfermedad puede variar a otras mucho más graves como el cáncer digestivo.

Es posible que una persona ya adulta se niegue a pensar que es celiaca, ya que tienen en mente la idea de que con esta enfermedad se nace de pequeño y que ahora lo que ellos sufren es de colon irritable o de alguna que otra afección digestiva, pero que no entran dentro de la celiaquía. Es conveniente siempre realizarse pruebas para este fin, ya que mejorará su estilo de vida y su salud.

Tratamiento de la celiaquía

Desgraciadamente la celiaquía no es una enfermedad curable, aunque si se puede llevar una vida normal y corriente siempre y cuando se tenga una alimentación adecuada. Se debe de evitar todos aquellos alimentos que tengan gluten, mirando siempre las etiquetas de los alimentos e incluso medicamentos para no ingerir sin querer este compuesto.

Si tienes en mente que posiblemente seas celiaco, no inicies una dieta sin gluten sin antes realizarte las pruebas, ya que hacer dicha dieta y luego hacerte el diagnostico podría variar los resultados y no sería conveniente para ti.

Biopsia intestinal para la celiaquía

Para conocer si eres celiaco, se realizan una serie de biopsias intestinales con las que van a recoger toda la información necesaria de tus vellosidades. En dichos procesos lo que se busca es conocer si esta parte de tu cuerpo está dañada y en qué grado, ya que de esta manera se busca encontrar el tipo de celiaquía que sufres y cuál va a ser el mejor tratamiento para ti. Aunque se trata de un proceso algo molesto, ya que deben introducir un pequeño tubo desde la boca hasta el intestino delgado, pasando por el estómago, no te va a doler y en muy poco tiempo estarás fuera de dicha prueba.

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