Tratamientos para la dermatitis seborreica

Tratamientos para la dermatitis seborreica

Conocida además como caspa, eccema seborreico o costra láctea, la dermatitis seborreica es una de las enfermedades más comunes en la población adulta, llegando a afectar a uno de cada dos individuos. ¿Sabes cómo prevenirla?

¿Qué es la dermatitis seborreica?

Conocida además como caspa, eccema seborreico o costra láctea, la dermatitis seborreica es una de las enfermedades más comunes en la población adulta, llegando a afectar a uno de cada dos individuos. En términos generales, se trata de una dermatosis (enfermedad de la piel) de tipo crónica, y que toma lugar principalmente en el cuero cabelludo, la cara y otras zonas como el torso.

En la mayoría de los casos se puede identificar por una inflamación con escamas amarillentas que es capaz de surgir y desaparecer intermitentemente, por lo que el principal método de tratamiento deberá estar enfocado a reducir o retrasar estas apariciones. Generalmente, afecta más a los individuos del sexo masculino que del femenino, en edades comprendidas entre los 30 y 60 años. En los recién nacidos, la dermatitis seborreica se denomina costra láctea, y afectará a bebés menores de tres meses.

Causas de la dermatitis seborreica

A grandes rasgos, podríamos definir las causas de la dermatitis seborreica como una superproducción de grasa de las glándulas sebáceas en las zonas afectadas. Esta anomalía halla su génesis en la alergia de algunos individuos ante el hongo Malassezia furfur, principal protagonista de la inflamación que toma lugar junto a la formación de escamas. En otras palabras, nuestro cuerpo, incapaz de hacer frente a la infección del hongo, inflamará la piel y provocará pitiriasis (descamación), en muchos casos acompañada de mal olor.

Adicionalmente, la predisposición genética es otro de los factores de riesgo para la aparición de la dermatitis seborreica, aunque se cree que existen otros elementos a tener en cuenta como por ejemplo, una alimentación desbalanceada (principalmente la falta de vitamina B), las variables medioambientales (la temperatura del entorno), el estrés (ansiedad, incidentes laborables, etc.) o tal vez la obesidad, la diabetes, el Parkinson y hasta algunas tan peculiares como la alergia a los metales.

Dermatitis seborreica

Síntomas de la dermatitis seborreica

La sintomatología más evidente para la dermatitis seborreica incluye prurito o comezón en la zona afectada, que a su vez puede dar lugar a nuevas infecciones si se rasca constantemente. La piel adoptará una característica grasosa, y para el caso del cuero cabelludo, este se tornará más brillante, glutinoso y propenso a acumular suciedad. En algunos casos, puede darse un enrojecimiento de la piel.

Además, ante signos tan evidentes, la dermatitis seborreica puede ocasionar una pérdida de la autoestima en los individuos afectados.

Otras zonas del cuerpo como las cejas, la nariz o el pecho (donde abundan las glándulas cebáceas) podrán verse afectada con esta coloración anormal, acompañada de escamas, blancas o amarillentas, llamadas caspas si se originan en el cuero cabelludo y causantes además de la calvicie. En el caso de los bebés, esta dermatitis se considera de tipo temporal, puesto que tiende a desaparecer sobre los tres años de edad.

Tratamiento de la dermatitis seborreica

Como mencionábamos anteriormente, la dermatitis seborreica es una enfermedad crónica, por lo que cualquier tratamiento estará enfocado en retrasar su aparición o contenerla. Evidentemente, para lograr esto deberemos prestar atención a los factores de riesgo más comunes que condicionan su aparición (sobrepeso, estrés, temperatura, etc.).

Actualmente, el método más idóneo para erradicar esta enfermedad consiste en el empleo de champús especiales, que contienen agentes antiseborreicos como el ácido salicílico, el zinc o el ketoconazol. Este tipo de productos no requiere de recetas en las farmacias, donde también podremos encontrar cremas inmunomoduladoras y lociones de selenio, o polidocanol y corticosteroides para casos avanzados de la enfermedad.

No obstante, el primer paso para tratar la dermatitis seborreica debe ser una consulta al médico. El especialista, tras evaluar los antecedentes familiares del paciente y efectuar una revisión de las zonas afectadas, podrá  prescribir los medicamentos necesarios acorde al grado de avance de la enfermedad. Algunos de estos recursos incluyen antifúngicos, ketoconazol en pomada, y corticoterapia sistémica.

¿Cómo prevenir la dermatitis seborreica?

¿Cómo prevenir la dermatitis seborreica?

Todo cuidado referente a nuestra piel podrá alejar de nuestro organismo la dermatitis seborreica. En este sentido, muchos especialistas recomiendan practicar actividades al aire libre, puesto que la luz solar contribuye a retrasar su aparición. Adicionalmente, es necesario acudir al doctor ante cualquier síntoma evidente de la enfermedad, sobre todo cuando los remedios de venta libre no aportan los resultados esperados.

También, para las personas con una fuerte tendencia a sudar, se recomienda asearse constantemente utilizando productos de composición neutra. Para el caso del champú, se deberán utilizar (2 o 3 veces por semana) aquellos productos que contengan algunos de estos elementos: ácido salicílico, sulfuro de selenio o piritiona de zinc.

Remedios caseros para la dermatitis seborreica

El tratamiento para la dermatitis seborreica también propone soluciones naturales, las cuales deberán ser acompañadas de una alimentación saludable. Por ejemplo, la elección de las grasas que ingerimos a diario es un aspecto fundamental, puesto que no podemos eliminarlas de nuestra dieta (son necesarias para nuestro organismo) como tampoco debemos elegir aquellas perjudiciales o difíciles de asimilar. Las carnes rojas, los helados y alimentos fritos contienen grasas nocivas, mientras que el pescado, el huevo y los aceites vegetales son ideales para una correcta ingesta de grasas.

Del mismo modo, conviene tener en cuenta que los productos lácteos atentan contra nuestros deseos de prevenir o mantener controlada la dermatitis seborreica, y que por el otro lado, la levadura de cerveza es un agente depurativo impecable para la eliminación de desechos tóxicos en nuestra dermis y para combatir tanto la dermatitis seborreica como la psoriasis y las estrías. Para utilizar la levadura de cerveza basta con ingerir una cucharada en polvo de este hongo diluido en agua.

Compártelo en tu red social: