Tratamientos para las hemorroides

Hemorroides

¿Sabías que todos poseemos hemorroides? ¿Conoces los alimentos que debes evitar para no padecer una enfermedad hemorroidal? Aquí encontrarás todas lo que necesitas saber sobre esta patología que afecta a un 50 % de la población mundial.

¿Qué son las hemorroides?

Ante todo, debemos aclarar que las hemorroides son pequeños colchoncillos o cojinetes presentes en el tejido submucoso del conducto anal, y se consideran parte fundamental de esta región, puesto que contienen las venas y arteriolas que trasladan la sangre hacia el corazón. Teniendo en cuenta lo anteriormente descrito, podemos definir una enfermedad hemorroidal como cualquier anomalía que tome lugar en las venas de las hemorroides, ya sea una interrupción o dilatación varicosa.

La enfermedad hemorroidal puede ser clasificada en cuatro grados, en dependencia de la inflamación.

Grado I: Cuando las hemorroides aun no son visibles externamente, han aumentado ligeramente de tamaño pero son asintomáticas.

Grado II: La inflamación de la zona hemorroidal es mayor, por lo que los nudos aparecen fuera del ano durante la defecación, volviendo a esconderse nuevamente al concluir.

Grado III: Las hemorroides son más susceptibles y salen fuera del ano ante cualquier presión ejercida, debiendo el individuo empujarlas hacia dentro con el dedo.

Grado IV: Las hemorroides permanecen fuera del ano la mayor parte del tiempo y no pueden ser reintroducidas.

Causas de las hemorroides

Los factores de riesgo que pueden conducir a un padecimiento hemorroidal son muy diversos. Generalmente, las personas con problemas digestivos, especialmente aquellas que sufren de estreñimiento, son más propensas a padecer de hemorroides. Un aumento de la presión para lograr el movimiento intestinal durante la defecación puede irritar las venas y en muchos casos provocar dolor y sangramiento.

El embarazo es otra de las causas que más influyen en la inflamación de las hemorroides. Esta situación se da principalmente en los últimos meses del proceso de gestación, y puede explicarse a través de la presión que el útero ejerce, producto del aumento de tamaño, sobre las venas hemorroidales. No obstante, estos padecimientos suelen desaparecer tras la etapa de gestación, pudiendo empeorarse con embarazos posteriores o la edad.

Además de lo anterior existen otros factores determinantes como la predisposición genética, el sobrepeso, la práctica regular de coito anal, la diarrea constante, la cirrosis hepática, así como permanecer sentado o de pie mucho tiempo durante la jornada laboral.

Síntoma

Los síntomas asociados a las hemorroides dependen del grado de la enfermedad. En el caso de las hemorroides de grado I, el cuadro clínico no presenta síntomas evidentes, puesto que la unión entre el ano y el recto no posee la sensibilidad suficiente para alertarnos sobre las inflamaciones varicosas que puedan ocurrir en esta zona. No obstante, pueden observarse ocasionalmente heces con sangre y pruritos esporádicos en la zona anal.

Por otra parte, las hemorroides de grado II se caracterizan por un sangrado durante la deposición, mezclado con las heces o en forma de goteo. Generalmente, el sangramiento se produce sin dolor. También podremos experimentar sensaciones de ardor, hormigueo, piel enrojecida y secreción en la zona anal. En el caso que las hemorroides queden hacia afuera o se atoren en el canal anal, puede desencadenar un dolor intenso, que puede incluso necrosar el tejido si permanece de esta manera por largo tiempo.

Finalmente, para las hemorroides de grado III y IV, esta patología puede acarrear un dolor intenso la mayor parte del tiempo, sensación de ardor o pinchazos, secreción capaz de manchar la ropa interior e incontinencia o sensación de cuerpo extraño en la zona anal.

Tratamientos para las hemorroides

Tratamiento de las hemorroides

A la hora de tratar cualquier enfermedad hemorroidal, el doctor deberá realizar una inspección externa del ano o llevar a cabo un examen rectoscópico para evidenciar las formaciones anormales en el tejido hemorroidal.

Para las hemorroides de grado I no se requiere de tratamiento, si bien pueden utilizarse compresas de agua fría para mantener las hemorroides en su sitio o emplear baños de asiento. Adicionalmente, el paciente podrá hacer uso de cremas antihemorroidales o pomadas con principios activos humectantes (a base de aloe vera y vitaminas A y D).

En el caso de hemorroides sangrantes o aquellas en que el dolor sea insoportable, podrán emplearse varios métodos como la coagulación con láser, que consiste en la interrupción del flujo sanguíneo de la zona afectada, o las inyecciones esclerosantes, que causan fibrosis de las varices hemorroidales

No obstante, el método más utilizado es la hemorroidectomia, que permite realizar una ablación sobre la mucosa de las hemorroides, eliminando la mayoría de los síntomas.

¿Cómo prevenir las hemorroides?

En cuanto a las medidas de prevención, la alimentación juega un papel  fundamental. Es necesario optar por una dieta rica en fibras, verduras y frutas. A su vez, debemos moderar la ingesta de sal en las comidas, puesto que este mineral contribuye a la retención de líquidos en el organismo, mientras que el alcohol es capaz de alterar los procesos intestinales, y atenta contra una correcta circulación sanguínea.

Entre los alimentos ideales que debemos consumir se encuentran las espinacas, legumbres, cereales, avena, nueces, pasas y vinagre. Además, si combinamos nuestras comidas con una sesión regular de ejercicios físicos, ayudaremos a optimizar la circulación, y por ende tener menos probabilidades de sufrir con las hemorroides. Por otra parte, intentaremos no permanecer demasiado tiempo sentados o de pie, así como evitar reprimir la necesidad de defecar.

Finalmente, es importante combatir el sobrepeso, beber abundante líquido, jugos naturales o infusiones, y también evitar usar ropa demasiado ajustada al cuerpo. Mantente alejado además de los esfuerzos físicos extremos.

Remedios caseros para combatir las hemorroides

Dentro de los remedios caseros más populares para combatir las enfermedades hemorroidales se encuentran las pomadas a base de Hamamelis, Hoja de Vid Roja y Castaño de Indias, que al igual que las infusiones de caléndula, bardana o manzanilla, contribuirán a fortalecer nuestro sistema circulatorio.

Otro remedio muy reconocido es el hielo, que permitirá aliviar la inflamación en la zona afectada, del mismo modo en que el ajo, machacado y aplicado sobre la zona hemorroidal nos dará muy buenos resultados. Además, los baños de asiento durante quince minutos permiten reducir los dolores causados por las hemorroides.

Si se trata de reducir los dolores provocados por el movimiento intestinal y favorecer la defecación, las semillas de psylum serán tus aliadas ideales, mientras que las compresas a base de aloe vera o rusco terminarán por desterrar para siempre las molestas hemorroides.

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