Dolores cervicales

Dolores cervicales

En este artículo te vamos a mostrar toda la información que necesitas saber el porque se producen los dolores cervicales. Este dolor es más común de lo que parece, de aquí que sea un problema sanitario importante.

Qué es dolor cervical

El dolor cervical puede venir acompañado de un dolor leve o de un dolor intenso. Normalmente, este problema viene dado a una lesión, un pinzamiento o un problema muscular.

Si hablamos de un dolor fuerte y repentino, estamos ante una cervicalgia aguda, reumatismo muscular o un dolor cervical agudo. En el caso de que el dolor se alargue en el tiempo, más de tres meses, pasa a denominarse dolor cervical crónico.

Síntomas del dolor cervical

Uno de los síntomas más comunes de este dolor es el dolor generalizado en la zona cervical. Además, en muchas ocasiones este dolor viene acompañado de una gran rigidez en la zona del cuello, debido a que los músculos están muy rígidos. Esto puede llegar a provocar problemas a la hora de mover el cuello.

En ocasiones el dolor puede descender hasta la zona de los hombros o incluso hasta los omóplatos. Pero aquí no se queda el dolor, a muchas personas este dolor se le extiende hacia los brazos o incluso las manos. Algunas personas puede que incluso también sientan una especie de hormigueo en las zonas afectadas. O incluso puede subir hacia la cabeza provocando lo que se conoce bajo el nombre de cefalea bilateral o unilateral.

Cuando tocamos los músculos de cuello, al estar tensos están duros, por lo que este problema se nota con el tacto fácilmente. En algunos casos, esto puede provocar torticolis.

Causas de los dolores cervicales

El dolor cervical puede ser causado por diferentes motivos como vamos a poder comprobar a continuación. Eso sí, en muchas ocasiones no se consigue encontrar la causa al dolor.

Entre otras muchas cosas, el dolor cervical puede venir dado por enfermedades en la columna, lesiones en la zona afectada, estrés, una mala posición al sentarnos o incluso una mala postura durante las horas de sueño.

Cómo prevenir el dolor cervical

Si no quieres sufrir un dolor abdominal, es de vital importancia que lleves una vida sana. Para ayudarte a prevenir este problema, te voy a dar algunos trucos que te ayudarán a reducir el riesgo de sufrir dolor cervical al máximo.

Para comenzar, debes tener una vida saludable y activa. Es decir, no tienes que estar todo el día sentado, sino que tienes que moverte lo máximo posible.

Si por cuestiones de trabajo tienes que trabajar con el ordenador, no estés las 8 horas seguidas sentado. Muévete cada media hora o cada hora.

La postura a la hora de sentarte es muy importante para reducir el riesgo de sufrir dolor cervical. Es importante que uses una silla con un respaldo recto. Y mientras estés sentado, evita cruzar las piernas y no las tengas colgando.

Es muy importante que la pantalla del ordenador siempre esté al nivel de los ojos. Y mientras estés tecleando, evita subir los hombros. Esta es una de las principales causas del dolor cervical.

Se ha demostrado que el ejercicio físico ayuda a reducir mucho el riesgo de sufrir dolor cervical. Además, las personas que lo sufren se recuperan mucho, de aquí que el ejercicio sea muy bueno. No olvides estirar bien antes de hacer el ejercicio físico.

Al irte a la cama, siempre tienes que tomar una posición adecuada y no forzar la zona del cuello durante la noche. Si eres propenso a sufrir este tipo de dolor por culpa de una mala posición durante el sueño, una almohada cervical seguro que te será de gran ayuda.

Tratamientos de los dolores cervicales

En ocasiones el dolor cervical puede desaparecer sin ningún tipo de tratamiento. Pero en muchas otras ocasiones tendrás que poner remedio para conseguir eliminar el dolor.

Si el dolor cervical se alarga en el tiempo, lo mejor será apostar por opciones terapéuticas. Por ejemplo, es una buena idea acudir a fisioterapia. Pero también es una buena idea realizar un tratamiento rehabilitador o un entrenamiento muscular intensivo. Siempre aconsejado por un profesional para evitar un mal mayor.

Si el dolor es leve, el ejercicio te será de gran ayuda. Acude al médico y el será el que te recomiende los mejores ejercicio para eliminar el dolor.

En el caso de que el dolor muscular sea moderado, también cabe la opción de que el médico nos recete medicamentos. Normalmente los medicamentos son antiinflamatorios, pero el profesional será el que te recomiende lo mejor en tu caso.

Si el dolor se sitúa en la zona del cuello y no puedes acudir al médico, siempre tienes la opción de calentar un trapo y atártelo al cuello. Otra opción es apretar fuerte al cuello una bufanda. Te ofrecerá sujeción y lo más importante calor que reducirá el dolor.

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