Qué es fotoenvejecimiento y cómo se puede prevenir

Qué es fotoenvejecimiento y cómo se puede prevenir

Cuidar tu piel debe ser prioridad a fin de retardar el efecto del envejecimiento, a la vez que la proteges de daños más graves. Uno de los factores que más puede acelerar el deterioro de la piel es la exposición al sol, debido a la acción de los rayos ultravioleta.

Esto causa el fotoenvejecimiento, el cual acelera todos los procesos que llevan a una piel con arrugas y manchas. Para prevenir esto, es imprescindible que te protejas utilizando protectores solares efectivos.

Asimismo, puedes consumir algunos complementos alimenticios con fuerte capacidad antioxidante y mantener una buena hidratación. A fin de que conozcas las causas, características y tratamientos contra el fotoenvejecimiento, he preparado esta revisión para ti.

¿Qué es fotoenvejecimiento?

Está referido al deterioro de la piel, debido a la exposición al sol, lo cual causa daños al colágeno, elastina y fibras que la constituyen. La piel está compuesta por tres capas, donde la dermis es la intermedia y constituye la estructura de este tejido.

El envejecimiento de la piel es un proceso que ocurre de manera natural y de forma irreversible en las personas. Este se encuentra determinado por diversos factores como características genéticas y la interacción de la piel con las diferentes condiciones del ambiente.

Los expertos reconocen un envejecimiento intrínseco (determinado genéticamente), el cual afecta a todos los órganos del cuerpo, incluida la piel. Por su parte el envejecimiento extrínseco (debido a factores externos), es el fotoenvejecimiento, producto de la exposición a la radiación solar.

En este sentido, se afecta principalmente la dermis, ya que es la capa donde se encuentran los elementos que le dan tersura a la piel, por lo que luce joven y sana. Cuando los rayos solares inciden de forma persistente en tu cuerpo y no tienes protección, la estructura se pierde y se forman arrugas, manchas y flacidez.

Características del fotoenvejecimiento

Los síntomas del fotoenvejecimiento (FE), se van a notar principalmente en la cara, el cuello, dorso de las manos, antebrazos y zona del escote. También afecta al cuero cabelludo cuando hay problemas de calvicie, ya que son las áreas más directamente expuestas a la radiación solar.

Entre las características que se observan al estar sometido a un proceso de FE, están:

  • Falta de elasticidad en la piel, lo cual se refleja en laxitud (flojedad) del tejido.
  • La piel es seca y áspera al tacto, lo cual se conoce como xerosis.
  • Comienzan a aparecer arrugas, las cuales se van haciendo cada vez más profundas. De hecho, se estima que un 70%de las arrugas en la piel son producto del FE más que del envejecimiento intrínseco.
  • Presencia de surcos profundos que suelen tener tono amarillento y se presentan en la parte posterior del cuello y el rostro, proceso conocido como elastosis.
  • Ocurrencia de pequeños derrames capilares.
  • Aparición de manchas como pecas, lunares o los lentigos (de tono marrón claro), estos últimos más frecuentes en adultos mayores.
  • Se presenta queratosis actínica, lo cual consiste en zonas que se ven ásperas y escamosas, las cuales se han asociado a mayores probabilidades de desarrollar algunos tipos de cáncer de piel.
  • Patologías cutáneas como la púrpura actínica de Bateman, que son pequeñas hemorragias bajo la piel, que dan tonos violáceos. Se presentan con mayor frecuencia en personas de avanzada edad.

Por otra parte, debes tomar en cuenta que el FE es un proceso progresivo, el cual atraviesa por varias fases y se va haciendo más evidente con la edad. En las primeras fases, los cambios en la piel son muy leves, pero a medida que hay mayor exposición a la radiación, van apareciendo los síntomas más marcados.

Causas del fotoenvejecimiento

Como ya hemos mencionado, el FE es consecuencia de la acción de la exposición al sol sobre la piel. La radiación solar ultravioleta se compone de rayos UVA y UVB, que tienen consecuencias distintas en la piel.

En principio, cuando los rayos UV inciden sobre tu piel, se dispara la acción de los melanocitos, que son las células encargadas de producir melanina. Por esto, cuando te expones al sol tomas un tono bronceado, que es una forma de protección contra los rayos solares.

Por su parte, los rayos UVB inciden en la producción de las quemaduras solares, mientras que los UVA actúan más directamente sobre la dermis. Cuando los UVA, de onda más larga que los UVB, inciden sobre la piel, afectan la estructura del colágeno, dañando sus fibras.

El colágeno dañado ocasiona la producción de una gran cantidad de elastina anormal, que a su vez estimula la aparición de las metaloproteinasas. Estas últimas son las enzimas son las encargadas de reconstruir el colágeno cuando sufre un daño, pero funcionan incorrectamente.

Por tanto, el colágeno no se reconstruye de manera adecuada y la piel no desarrolla su estructura normal. Así, aparecen los distintos síntomas del envejecimiento, comenzando por las arrugas y la pigmentación irregular.

Tratamientos más eficaces para el fotoenvejecimiento

Cuando la piel comienza a degenerar por procesos de envejecimiento, es posible utilizar algunos tratamientos dermatológicos para mejorar su condición. Los menos agresivos son los tratamientos tópicos, en los que se aplica algún tipo de producto capaz de penetrar las capas dérmicas y ayudar a regenerar la piel.

Otros son más invasivos y van desde tratamientos químicos para eliminar capas de piel dañada hasta implantar algún tipo de relleno para mejorar su tersura. Los más frecuentes son:

Tópicos

Estos se aplican sobre la piel, a fin de que sean absorbidos paulatinamente al usarse por un tiempo prolongado. Suelen ser más efectivos cuando se aplican en las primeras fases del fotoenvejecimiento:

  • Uso de retinoides: el ácido retinoico es un derivado de la vitamina A y tiene efectos muy favorables, como estimular la formación de nuevo colágeno. Por otra parte, contribuye a aumentar la irrigación vascular de la piel y aumenta su grosor, mejorando el aspecto de la misma.
  • Ácido ascórbico: es un potente antioxidante, por lo que elimina los radicales libres, a la vez que es antiinflamatorio. Aplicado de forma tópica funciona como fotoprotector y estimula la producción de colágeno
  • Despigmentación: una de las consecuencias más evidentes del FE es la aparición de manchas y zonas oscuras en la piel. Hay distintos compuestos que actúan sobre los melanocitos u otros procesos, para eliminar la pigmentación. Para encontrar los mejores despigmentantes, visita PacoPerfumerías, que cuenta con una completa línea de productos dermocosméticos de alta calidad, formulados por profesionales.

De abrasión

Se aplican técnicas que eliminan las capas más externas de la piel y se estimula la formación de nuevo tejido, que estará más sano. Entre otras se pueden aplicar las siguientes:

  • Dermoabrasión: es un proceso físico en el cual se utilizan instrumentos que rotan a gran velocidad y tienen en su superficie microcristales de diferentes elementos. Se eliminan las capas más superficiales, pero la piel queda rojiza por cierto período de tiempo.
  • Peeling químico: aquí se utilizan sustancias químicas como el ácido glicólico o salicílico, combinado con otros componentes. Según la mezcla usada, se remueven capas superficiales para arrugas pequeñas o más profundas cuando la piel está muy afectada.
  • Láser resurfacing: se usa como método de abrasión el láser o una combinación de este con luz, logrando eliminar manchas y arrugas profundas. Se va aplicando sobre la piel, a fin de ir desprendiendo las capas dañadas.

De relleno

Cuando los daños por fotoenvejecimiento son muy evidentes, la mejor solución puede ser aplicar los llamados implantes dérmicos en algunas áreas del rostro. Se pueden emplear materiales permanentes o semi permanentes, teniendo en cuenta su composición.

Lo más conveniente es utilizar componentes biocompatibles, siendo el más común el ácido hialurónico. Deben ser realizados preferiblemente por médicos dermatólogos y evitar materiales como las poliacrilamidas, las cuales pueden ser dañinas a mediano y largo plazo.

¿Cómo prevenir el fotoenvejecimiento?

A pesar de todos los tratamientos curativos, la mejor forma de evitar los efectos del fotoenvejecimiento es la prevención. Para lograr reducir el impacto de la radiación solar sobre la piel, lo más conveniente es seguir estos consejos:

  • Utiliza protectores solares diariamente, aplicándolo generosamente en todas las áreas expuestas al sol. Asimismo, debes volver a aplicar cada dos horas y elegir aquellos formulados para tu tipo de piel.
  • Mantén una adecuada hidratación de la piel, tanto tomando suficiente agua durante el día como aplicando cremas hidratantes.
  • No te expongas directamente al sol, menos durante las horas cuando la intensidad de la luz es más intensa.
  • Consume foto protectores orales, que son sustancias con un alto contenido de antioxidantes, lo que contribuye a reparar la piel. Uno de los más efectivos es el ácido ascórbico en forma de tabletas de vitamina C, recomendándose el consumo de 100 mg/día.
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