Tratamiento para la fiebre mediterránea familiar

Tratamiento para la fiebre mediterránea familiar

Si estás aquí es porque te preocupa la fiebre mediterránea familiar. Hay que dejar claro que es un trastorno que no suele ser muy común, pero es importante conocerlo. Si quieres tener más datos del FMF, te invito a seguir leyendo.

Qué es la fiebre mediterránea familiar

Podemos concluir que la fiebre mediterránea familiar es una enfermedad considerada rara, debido a que está presente en pocas personas. Aun así, poco a poco va ganando presencia en la población.

La fiebre mediterránea familiar provoca un desorden auto inflamatorio sistemático que provoca malestar, fiebre, sinovitis y en algunos casos puede llegar a provocar inflamaciones cutáneas importantes.

Por regla general, estas inflamaciones provocan dolores abdominales, lo que hace que la persona no pueda disfrutar de una vida normal.

Causas que la provocan

Tras muchos análisis, se ha podido concluir que la fiebre mediterránea familiar es una enfermedad que puede ser producida por muchas causas. Aunque sí que es verdad que algunas causas son más frecuentes.,

Una de las causas más comunes se encuentra dentro del gen MEFV, concretamente dentro del cromosoma número 16. Se ha demostrado que en muchas ocasiones es el causante de este mal.

Por otra parte, hay que recordar que hasta ahora se pensaba que era un factor hereditario, pero se ha demostrado que no es así. La verdad es que solo tiene presencia si el patrón hereditario es dominante.

Pero como he comentado antes, se ha descubierto que en ocasiones la fiebre mediterránea familiar está presente en personas que no tienen mutaciones del gen, de aquí que se siga investigando todas las causas que pueden provocar el problema. Y es que la causa genética no es el único factor que lo provoca.

Síntomas de la fiebre mediterránea familiar

Uno de los síntomas más comunes de la fiebre mediterránea familiar es la fiebre, de aquí su nombre. Esta se presenta cada cierto tiempo y provoca que el paciente sufra fiebre que puede ir de los 38 a los 40 grados.

Pero en muchos casos, la fiebre solo indica otros de los síntomas que va a tener que sufrir. Uno de los síntomas más comunes es el dolor abdominal, el cual está presente en la amplia mayoría de personas que sufren este mal. Normalmente el dolor se concentra en un lugar determinado y con el paso de las horas se va extendiendo al resto del abdomen, lo que hace que sea un dolor más general.

Otro de los síntomas se presenta a través de los dolores articulares. Normalmente las extremidades inferiores son las más afectadas, pero esto depende de cada persona. Y es que los dolores pueden presentarse incluso en todas las extremidades de la persona afectada.

Otro síntoma que provoca la fiebre mediterránea familiar es inflamación en los tejidos de los pulmones. Por suerte este síntoma solo se presenta en un tercio de las personas que sufren el mal. En este caso, el paciente sufre dolor de pecho y fiebres agudas, lo cual en ocasiones puede poner en peligro la vida si no se trata adecuadamente.

Lo que si hay que dejar claro es que los síntomas pueden ser diferentes de un paciente a otro. Sin olvidar que la fiebre mediterránea familiar puede presentar diferentes síntomas según la persona va avanzando en edad. Es decir, de joven puede notar unos síntomas y con el paso de los años esos síntomas pueden ir cambiando. Estos cambios pueden ser ligeramente a mejor o a peor. Como nos recomiendan desde la Asociación Española de Fiebre Mediterránea Familiar y Síndromes Autoinflamatorios, lo mejor es acudir al profesional ante los primeros síntomas. 

Tratamientos para la FMF

Si acudimos al médico y nos diagnostican fiebre mediterránea familiar, hay que saber que el mejor tratamiento para paliar los síntomas es la colchicina. Dependiendo del paciente, la dosis será de 1.2 o de 2.4 mg al día. La ventaja de este medicamento es que se puede tomar durante toda la vida. Gracias a esto, no solo se eliminan los síntomas, sino que se evita que la enfermedad pueda volver a aparecer si se sigue el tratamiento adecuado.

Como puedes ver, a pesar de ser una enfermedad rara, la fiebre mediterránea familiar cuenta con la ventaja de que hay tratamiento tras su diagnóstico. Si sientes esos síntomas, te invito a acudir al médico para que te haga las pruebas necesarias y así puedas salir de dudas.

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