Tratamiento para las úlceras venosas

Tratamiento para las úlceras venosas

Tratamiento para las úlceras venosas

Las úlceras venosas toman la forma de llagas abiertas y tienden a cronificarse. A continuación te ampliamos la información acerca de este problema en las venas para que puedas entender mucho mejor de qué se trata, qué tipos de úlceras existen y cómo tratarlas.

Qué son las úlceras venosas

Este tipo de problemas o llagas abiertas, como ya se ha explicado, pueden llegar a cronificarse y aparecen encima de las venas con varices en todas aquellas personas cuyo retorno venoso es insuficiente.

Esto sucede porque las personas con un retorno venoso disfuncional no logran que la sangre circule de forma eficiente desde sus piernas hasta su corazón. Es por ello que la sangre tiende a amontonarse es las venas de las piernas de estas personas, se acumula demasiado líquido a mucha presión y es cuando se forman las llagas abiertas que pueden llegar a hacerse crónicas.

Las úlceras venosas suelen aparecer en la parte de abajo de las piernas, siempre encima de los tobillos, aunque en algunas ocasiones pueden llegar a afectar también a los muslos e incluso a los pies. En otras ocasiones aparecen debido a algún traumatismo en la rodilla o en el tobillo.

Aunque son realmente desagradables para quien las padece, no suelen provocar dolor. Sí pueden hacerlo en caso de encontrarse infectadas. Si estas heridas se tratan de forma adecuada pueden llegar a sanar y cerrarse por completo pero hay que tener paciencia para lograrlo. Si no se tratan bien (y en casos muy extremos) pueden llegar a constituir una causa de mortalidad en algunas personas.

Tipos de úlceras venosas

Técnicamente hablando las úlceras venosas pueden dividirse en arteriales, neuropáticas (diabéticas, post-poliomelitis) y asociadas a algún tipo de enfermedad sistémica (neoplasias, infecciones o hemopatías, entre otras).

Asimismo, las úlceras venosas pueden tener diferentes tamaños. Algunas de ellas no miden más de un par de centímetros mientras otras ocupan toda la pierna. Existen úlceras únicas y úlceras múltiples y normalmente son bastante desagradables. En cuanto a sus formas, pueden ser ovaladas, redondeadas o irregulares. Su borde se suele mostrar de un color entre violeta y rojizo y suele estar muy definido. Si se cronifican los bordes parecerán mucho más duros y pálidos. Normalmente el fondo suele ser de color rojizo aunque en ocasiones se vuelve amarillo.

Causas de las úlceras venosas

Las úlceras venosas suelen ser una afección crónica debida a que las venas presentan problemas para poder hacer llegar la sangre al corazón. Es muy probable por tanto si se presentan problemas de insuficiencia en este retorno venoso, el poder desarrollar algún tipo de afección grave como las úlceras venosas, que si no se trata como es debido puede llegar, como ya se ha explicado, a volverse crónico.

Síntomas de las úlceras venosas

Entre los síntomas más destacables de las úlceras venosas, además de la aparición de este tipo de heridas que ya hemos explicado en la piel se encuentran el dolor en las piernas, los calambres, la sensación de pesadez o una sensación de cansancio que también puede llegar a volverse crónica (fuente).

Tratamientos para las úlceras venosas

A la hora de tratar las úlceras venosas se debe tener en cuenta que se trata de una dolencia delicada, pero que si se trata de forma adecuada, aunque su tratamiento es bastante largo, se pueden llegar a obtener excelentes resultados y el porcentaje de éxito es casi del 100%.

El tratamiento para las úlceras venosas se basa en tratar las varices, que es dónde radica el principio de este problema, con técnicas indoloras como la micro espuma. Además de ello también se tratan las úlceras venosas por separado, e incluso si existe alguna infección se trata con mucho cuidado para lograr solucionar primero este problema. Por último se aplicarán también vendajes compresivos elásticos para tratar la hipertensión venosa.

Prevención para las úlceras venosas

A la hora de evitar el desarrollo de úlceras venosas sin duda también juega un papel importante la prevención. Si se cuenta con algún tipo de predisposición genética a este tipo de problemas se deberá tomar algunas precauciones. En primer lugar se recomienda el acostarse con los pies hacia arriba, en segundo lugar el practicar deporte de forma moderada y de forma diaria sin duda resultará determinante. También se deberían utilizar medias comprensivas y si se trabaja sentado lo mejor será hacer pequeños descansos para caminar cada cierto tiempo. Además, no estará de más revisar las piernas o los pies y tener en cuenta cualquier signo como por ejemplo la pesadez o el picor para acudir al médico a tratar estos problemas lo antes posible.

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